Del jueves para hoy,como que ha estado fallando el filtro de spam de Gmail.Aunque a decir verdad,tengo más bien la sospecha de que alguien más bien fue y me inscribió en un directorio de spammers.De ser así,sólo puedo decir que,vaya que si hay gente rencorosa allá afuera,me cai.Bueh,si no hay karma de por medio,sólo espero que el dharma acumulativo me sea retribuído a la brevedad...no por que haga falta realmente,sino sólo para verificar que el balance del universo sigue equilibrado.
← Respecto a la imagen de acó junto,pues anoche fui al show en cuestión.No pensaba ir dado lo costosos que se pusieron los boletos en la reventa y que de por sí no soy tan seguidor de las luchas gringas,pero un buen compa' consiguió entradas a buen precio y me invitó (okey,lo admito:en realidad me cobré a lo chino unos favores,pero pa'l caso el principio es el mismo).
Pero bueh,detalles irrelevantes aparte,la función estuvo bonita.Por un lado,el Palacio de los Deportes estaba llenísimo...por a'i de hecho escuché que hubo sobreventa,lo que no sería raro considerando que desde que ya pasan regularmente las luchas gringas por TV abierta mucha raza se ha aficionado a ellas (con todo y que las saturan de comerciales,pero bueh).Claro que también,no es secreto que fácil el 60% de la concurrencia nomás fue a ver a Rey Mysterio —se podía verificar fácilmente dado el gran número de niños y vatos que llegaron con su máscara puesta.Si fue por gusto o puro nacionalismo chero,a'i si ya no me consta.
Aunque quien se llevó la noche,unánimemente,fue Kofi Kingston.
Ahora bien,la anécdota de la noche,vino a ser ya de regreso a casa.Me dieron un aventón,y por cuestiones de ruta,me dejaron acó sobre Insurgentes y Viaducto,así que tuve que caminar el resto del trayecto.No llevaba ni media cuadra cuando me entró la repentina sensación de ser observado.Me doy la vuelta,y veo a un perro callejero menéandome la cola.Reanudo el paso,y pa' pronto el animalito se me empareja y me hace fiestas como si fuera su dueño.Le ordené un reglamentario «¡Saq'se!» con el correspondiente pisotón al suelo pero de nada sirvió,antes al contrario,creyó que era juego.
Entonces probé hacerme el desentendido,y seguir mi camino apretando el paso,pero no dejó de seguirme.Ya para ese momento me empecé a preguntar si no sería un perro perdido,pero no tenía pinta de serlo —al menos no se le veía collar o marcas de haber tenido uno,y no se veía tan pandroso.
En un típico acto impulsivo marca corazón de pollo,me desvié a un Oxxo™ y compré un paquete de salchichas.Pero al abrir el paquete y según yo ofrecerle una,pa' pronto se lanzó y me quitó el paquete completo,para de ahí largarse a todo lo que daban sus patas.
Yep,me quedé con la leve sospecha de que el canijo animal sólo me engañó para timarme la merienda.Tiene gracia.Aunque por un momento llegué a encariñarme y hacerme a la idea de que ya tendría perro que me ladrara,por otra parte fue mejor así,pues me ahorró la latita de buscarle espacio en mi cantón,y los subsecuentes sablazos en veterinarios y croquetas que implica tener un hijo adoptivo de 4 patas.
Bueh,sólo me queda esperar que esté bien.Quoique.